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NOTA:
por una cuestion de espacio y practicidad, este articulo fue
enviado por el boletin en formato resumido. Aqui se encuentra con
todo su contenido original, mas extensamente desarrollado.
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Creemos
que este es uno de los tiempos mas emocionantes y decisivos de la
historia de la iglesia, especialmente en todo lo que tiene que ver con
el ministerio juvenil, que es nuestro enfoque desde Reidelij. Estamos
entrando al avivamiento juvenil mas grande de la historia, donde cada jóven
y cada líder será protagonista de una revolución espiritual en su
ciudad.
Las
estadísticas nos dan que para el 2013 el 75 % de la
población de América Latina será joven, por lo cual también se
deduce que la mayoría de los que formarán las iglesias y el liderazgo,
serán mayormente los jóvenes. ¡Habrán apóstoles, profetas,
evangelistas, pastores y maestros que quizás ni lleguen a los treinta años!.
El apóstol de nuestro ministerio, Bernardo Godoy,
me lleva apenas cuatro años, mi pastor, Mauro Servín,
es dos años menor que yo en cuanto a edad y escribe en su libro
“generación de fuego” que ya conoce a muchos pastores y apóstoles
que tienen entre 24 y 27 años que ya están siendo usados por Dios para
impactar a su generación.
Ahora,
es necesario hablar del riesgo de quedemos en la emoción de la
declaración. Muchas veces hemos declarad o
proclamado cosas que después no las alcanzamos. Por eso, quiero
darte tres claves para que seas de aquellos que hacen realidad en
el mundo visible las cosas invisibles de Dios.
“Jehová
el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví
atrás. Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me
mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.
Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé;
por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.”
Isaías
50:5-7
En
este pasaje vemos las tres claves:
1.-
Entender la visión de Dios para tu vida en este tiempo (me abrió el oído)
2.-
Tomar la decisión de hacer visible lo invisible de Dios (no fui rebelde
... no me avergoncé, por eso puse mi rostro como un pedernal..)
3.-
Llevar a cabo la visión planeando estrategias de acuerdo a ella. (Di mi
cuerpo...)
1.-
Entender la visión de Dios para tu vida en este tiempo
"Jehová
el Señor me abrió el oído
..."
El
Padre puso en Jesús una visión: la cruz; y le entregó un grupo: los
discípulos. Jesús supo todo
el tiempo lo que tenía que hacer, porque seguía la dirección de su
Padre. Jesús supo también hacia donde llevar a los discípulos.
“Porque
he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del
que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día
postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo
aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en
el día postrero.” Juan 6: 38-40
Tu,
como líder, tienes que saber hacia donde Dios quiere llevar a tu grupo
juvenil.
Una
de las razones por las que muchos líderes fracasan y llega un momento en que
no saben que darles a sus jóvenes es porque no tienen una visión de parte de
Dios, o bien, se mueven en base a
estrategias hechas por otros y que no son las adecuadas para su grupo. Lo que
le funcionó a alguien en un lugar o tiempo, no tiene por que funcionarte a tí.
Necesitas saber lo que Dios está haciendo y hará con los jóvenes en todo
el mundo y como meter a tu grupo en ello.
2.-
Tomar la decisión de hacer visible lo invisible de Dios
"... y yo no fui rebelde, ni me volví atrás."
Jesús
tomo la decisión de ser obediente a esa visión e hizo visible lo
invisible de Dios, que es su palabra.
“Por
la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios,
de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.” Hebreos
11:3
La
palabra profética de Dios para este tiempo es que América Latina verá la
mayor cosecha juvenil de su historia y que Europa experimentará una lluvia de
avivamiento a partir del 2004.
Ahora...
¿Quien hará visible la palabra invisible de Dios?
Lo
primero que se nos sale de decir es: Dios lo hará. Esto es en parte cierto,
pero para lo que estamos hablando esto es una respuesta mediocre y perezosa.
Así como a veces nos vamos al extremo de echarle la culpa al diablo de
nuestros fracasos, de las misma manera a veces queremos responsabilizar a Dios
de lo que El ha delegado a
nosotros.
La
respuesta es, tu y yo. Porque tu eres un líder clave, en tu
ciudad, colegio, barrio, iglesia, familia. Solo tienes que tomar la
decisión de obedecer y tomar tu lugar.
“En
aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha
acercado”. Mateo 3:1-2
“Desde
los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre
violencia, y los violentos lo arrebatan.”
Mateo 11:12
Jesús
y Juan estaban diciendo que el reino ya estaba allí, y solo había que
arrebatarlo. Este avivamiento ya está a las puertas, y si le crees a
Dios, vas a ser un violento que lo arrebatara y dirá “yo quiero ese
avivamiento en mi ciudad, yo quiero ese avivamiento en mi grupo juvenil”.
3.-
Llevar a cabo la visión planeando estrategias de acuerdo a ella
"Di
mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no
escondí mi rostro de injurias y de esputos.
Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por
eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado."
Dijimos
que necesitamos conocer la voluntad de Dios para nuestro grupo y tomar la
determinación de hacerla realidad. Ahora, tenemos que planear las
estrategias de trabajo de acuerdo a la meta que Dios nos ha trazado.
Si
Dios te dice que quiere llevar a tu grupo a una mayor intimidad con El, las
predicaciones se enfocaran a desafiarlos hacia eso, o puedes organizar una
noche de adoración, vigilias, etc.
O
si lo que Dios te muestra es la conquista de tu ciudad, tu trabajo se
enfocará a preparar tus jóvenes en el evangelismo, por ejemplo.
Para
reforzar este concepto, permíteme compartirte un extracto del
prólogo de que Rick Joyce escribe para “el Río de Dios”, de
Dutch Shetts:
“Uno
de los avivamientos que ahora está teniendo lugar, fue planeado por sus
dirigentes. Esto puede molestar a quienes tienden a pensar que si el
hombre tiene algo que ver en un avivamiento, el tal no puede provenir de
Dios... Lo que los dirigentes hicieron, lo hicieron con sabiduría... discernieron
lo que el Señor iba a hacer e hicieron planes de acuerdo a ello. Estaban
listos para que Dios se moviera, y es probable que haya sido mas eficaz el
resultado.”
Pablo
decía “creí, por lo cual hablé”. No podemos seguir dando golpes al
aire. Tenemos que dar pasos precisos para que nuestro grupo juvenil entre
de lleno en lo que Dios ha preparado para nosotros en este tiempo, la
manera en la que vamos a servir a nuestra generación. Prepárate junto a
tu grupo para ser un hacedor de la historia.
Bendiciones
Iván
D. Amadé |