|
"Vete
de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la
tierra que te mostraré". Génesis 12:1
Cuando
pienso en tomar decisiones fuertes y atreverte a hacer cosas
fuera de tu metódico estilo de vida, siempre pienso en Abraham.
Este hombre se atrevió a confiar. Se arriesgó a parecer como
un tonto y loco chiflado ante sus amigos y familia.
Aquí la pregunta obligada es qué lo llevó a Abraham salirse
de un lugar donde al parecer todo estaba bien y donde
aparentemente no le hacia falta nada.
He observado a la gente cuando va a decidir algo y he encontrado
muchas cosas interesantes que me han llamado la atención.
Primeramente la gente toma riesgos cuando después de haber
intentado todo, lo único que le falta es “esa opción” que
tanto le han pensado y es lo único que les falta por intentar y
poder salir a flote de lo que quieren lograr.
Otros se arriesgan no pensando en sí mismos sino en otros, esto
generalmente lo hacen los que tienen familia o gente que depende
de ellos, se mueven y buscan a costa de lo que sea con tal de
encontrar una mejoría o un bienestar.
Hay otros que se arriesgan a ver qué chicle y pega, “no
pierdo nada” es lo primero que dicen, y se lanzan y se juegan
todo por el todo, el premio es lo último en lo que piensan. El
chiste es sentir la adrenalina y no pensar en lo que va a pasar.
Hay también quien se arriesga por complacer a otros o así
mismos, en fin ...creo razones y
motivos sobran para arriesgarse a hacer algo y cada uno de éstos
son válidos.
Cada quien tiene derecho a decidir lo que quiera hacer. Pero
Abraham, ¿por qué se arriesgó? Si no sabía a dónde iba, ¿será
que se arriesgó por obtener la bendición o por el simple hecho
de obedecer a Dios?. Bueno, realmente
yo no conocí el corazón de Abraham para contestar esa
pregunta, lo único que puedo decir es que por mucho que él
anhelara la bendición de ser “padre de muchedumbres” no se
movió a ningún lado ni hizo nada raro ni loco hasta que Dios
se lo dijo. Abraham se arriesgó cuando Dios le dijo ve.
Creerle a Dios es de locos, es de personas chifladas y raras.
Esperar en Dios es el riesgo más grande que hay, por qué tú
no sabes cuando te va a contestar, ni de qué manera lo va a
hacer.
Para mi, lo que hace admirable a Abraham no fue haber salido de Haram
sin mapa alguno, sino esperar en Dios y creerle después de
tanto tiempo de esperar, porque seguramente ya Dios conocía,
desde hace mucho, su anhelo de tener un hijo, y fue hasta la
edad de 75 años cuando le dio la instrucción de salir de su
tierra y después de eso lo haría “padre de muchedumbres”.
La Biblia dice que Abraham creyó y le fue contado por justicia.
El éxito de él fue actuar no cuando él quiso sino cuando Dios
se lo dijo. Dios hace que te arriesgues y tomes decisiones que
te bendigan.
Dios es bueno y misericordioso con todos lo que le han abierto
su vida y es en su gracia que él nos dará nuestros anhelos del
corazón y nos bendecirá con las mejores cosas. Creer todo esto
es un reto, porque habrá veces que todo indique lo contrario y
parezcas como un tonto, tu yendo para un lado y todos los demás
yendo para otro. Dios ha prometido estar con nosotros para
cuidarnos, para que no nos caigamos, y si nos caemos Dios ha
prometido levantarnos. Quizá habrá riesgos en los que te toque
perder, pero siempre ganarás la oportunidad de aprender y
volverlo a intentar
|