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| Una de las cosas que vemos con mi esposo Mauro, es que en varios eventos, encuestas, y en la red, hay una gran cantidad de mujeres como lideres juveniles, sin duda, la mujer junto con el hombre juega un papel muy importante en el reino de Dios. En 2 de Reyes 4:8-10 vemos la historia de una mujer de Sunem que cada vez que Eliseo pasaba por allí, ella lo invitaba insistentemente a comer. Un día ella ya no se conformo con que solo Eliseo la visitara, comiera y se fuera; sino que le hizo un aposento en donde Eliseo morara. Nosotros somos templos vivientes (1 cor 3:16) y moradas de Dios (Ef 2:22). En nuestros corazones tenemos lugar especial para nuestro esposo, hijos, familiares y hasta para la mascota, pero, ¿Hemos preparado un aposento para Dios?, ¿Una morada donde la presencia de Dios more? La mujer Sunamita reconocía la presencia de Dios en Eliseo y anhelaba esa presencia en su casa. Así que preparo un aposento para que Eliseo no solo la visitara sino que viviera en su casa. Hay casas donde solo se conforman con que la presencia de Dios los visite, no se molestan en hacerle aposento, pero hay otras como la de la mujer Sunamita, que aman la presencia de Dios y le hacen aposento donde el Señor repose. En el aposento que hizo la mujer Sunamita puso una cama, mesa, silla y candelero. Cama: para que la presencia de Dios more y repose sobre tu vida, viva en ti y puedas decir como Elías y Eliseo:;Jehová en cuya presencia estoy;. Mesa: para que comas de Su palabra con un espíritu enseñable, día a día estén atentos tus oídos al maestro. Silla: La palabra en hebreo es kisse, que significa trono, dominio: para que Dios tome el trono de tu vida y reine; haz a Dios trono en tu corazón. Candelero: luz: para que Dios alumbre tus ojos y puedas ver la revelación de la Gloria de Dios. Seamos pues casas para Dios y no solo hoteles, seamos moradas de Dios en el Espíritu, donde Su presencia viva y no solo pase de visita. |
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