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Introducción: Los jóvenes no solo
necesitan reuniones, salidas, congresos, convivios, etc. Los jóvenes
también necesitan ser pastoreados. Ellos necesitan que se les
dedique un tiempo de calidad, para estar con ellos, para ministrarlos,
amarlos, cuidarlos, orientarlos y ver sus necesidades. Los jóvenes son
las personas que nos deben preocupar mas por el ambiente en que se
desarrollan por lo tanto, necesitan tiempo de nuestra parte. La
mejor manera para pastorear a los jóvenes no es predicarles solo del
pulpito; sino pastorearles personalmente para entenderlos y tener
comunicación con ellos. Ellos desean ser escuchados, no solo...
escuchar al líder. Ellos tienen ideas, proyectos, sueños que desean
compartir .Un líder no puede hacer todo el trabajo, por eso, debe
capacitar a mas jóvenes para poder estar al tanto de cada uno. Dios esta
interesado en el crecimiento de cada uno de ellos, por lo tanto, cada uno
necesita ser pastoreado. Si capacitamos a lideres y les delegamos
responsabilidad será un trabajo mas efectivo. Un líder no es el que
hace todo; sino el que enseña a que los demás lo hagan .
Pastorear
significa: alimentar, guiar, fortalecer, proteger, cuidar, orientar y
dar.
LA FUNCIÓN DEL LIDER A continuación vamos a ver la
función del líder para pastorear a los jóvenes. No fortalecisteis las
débiles, ni curasteis la enferma, no vendasteis la perniquebrada, ni
volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os
habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia (Ez
34:4).
1.- Fortalecer al débil: Fortaleza es algo
que esta estable, algo que no se derriba. Jesús es la roca y nuestra
fortaleza. Los jóvenes que acaban de acercarse a Jesús no están bien
parados en la roca. Son tentados una y otra vez. Empiezan a tener
pruebas, necesitan ser fortalecidos y ayudados en sus debilidades.
De esa forma ellos podrán cimentarse sobre la roca Jesús; que es nuestra
fortaleza.
2.- Sanidad interior: Hay muchos
jóvenes con heridas. Han sido rechazados desde el vientre de su madre.
Muchos han sido menospreciados, despreciados, violados, etc. Muchos han
vivido con falta de un padre o madre o han quedado huérfanos, nunca
han tenido un apoyo . Muchos han nacido con algún defecto y han crecido
con apodos. Muchos han sido maltratados y golpeados. Muchos han sido
rechazados por una muchacha o por un muchacho. Otros han sido heridos por
no dejarlos hacer algo que es correcto, incluso por no dejarlos entrar a
algún ministerio debido al egoísmo. Todo esto tiene atados a muchos
jóvenes y no pueden gozar de una plena libertad. Si a ti te ha sucedido
algo de esto. Quiero decirte que: <<Jesús te quiere sanar para
que seas libre y así puedas ayudar a los demás jóvenes a que ellos también
sean libres>>. Jesús le preguntó a un paralítico :¿Quieres ser
sano? El te dice ¿Quieres ser sano hoy? El Espíritu Santo quiere sanar tus
heridas por muy dolorosas que sean. Después de que Jesús le hizo la
pregunta al paralítico, el le respondió: no tengo quien me meta en el
estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende
antes que yo. Jesús le dijo: levántate, toma tu lecho y anda (Jn 5:1-8).
Jesús lo sanó, porque el paralítico le respondió. Hoy tu tienes que
responderle a Jesús y El sanará tus heridas.
3.
Cuidalos: Cada joven necesita ser cuidado. Una de las tantas cosas que
le suceden a ellos es que se sienten: inseguros y solos. Es por eso
que necesitan cuidado. El cuidado trae como resultado que ellos se sientan
protegidos, seguros y que no están solos. Debemos guiarlos siempre a
Dios, haciéndoles saber que El siempre los cuidará, sin llegar a la
sobre protección . Deberán aprender a hacerse dependientes de Dios y no
del líder..
4.- Oriéntalos: Hay muchos jóvenes
que no saben cuál carrera van a estudiar . Otros no saben que hacer en la
vida. Se les debe orientar para que tomen decisiones correctas. Otro
aspecto es que muchos jóvenes se encuentran en rebeldía fuera de la
voluntad de Dios, fuera del redil. Debemos volver al joven al redil
y guiarlo por el camino de Dios. Otros están en rebeldía aún asistiendo a
la Iglesia a ellos debemos hacerles caso .Muchas veces no queremos hacerlo
ya que decimos: solito regresará . Muchas veces no queremos porque sabemos
que nos costara oración, tiempo y esfuerzo que ellos vuelvan a la voluntad
de Dios . La Biblia nos dice que debemos volverlos a su voluntad y
guiarlos por el camino de Dios.
5.- Busca a los que
se han alejado de Dios He visto un problema en muchos jóvenes. A
veces solo hacen una oración diciéndole a Cristo que le dan sus vidas.
Pero ha sido solamente con sus labios y no con sus corazones y no se
entregan por completo a Dios para Sus planes. Gran cantidad de
jóvenes por no haber hecho una verdadera decisión de seguir a Cristo con
cualquier prueba o disgusto se alejan de Dios. Debemos morir a nuestro
tiempo, morir a nosotros mismos y buscarlos para que se de el fruto en
ellos. Si de da el fruto en ellos también se dará el fruto en la vida del
líder. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la
tierra y muere, queda solo: pero si muere lleva mucho fruto (Jn
12:24). La voluntad de Dios es que nuestra vida y ministerio de
frutos.
6.-Trátalos con amor: Hay muchos lideres
que tratan duro a los jóvenes por no responder a algo o por no hacer algo
que se le pidió. Muchas veces regañamos a los jóvenes por no estar maduros
y no hemos hecho nada por ellos como es: fortalecerlos, ayudarlos a
recibir sanidad interior, cuidarlos, orientarlos, buscarlos y queremos
lograrlo tratándolos duro. Lo mejor es: primero hacer con
ellos todos estos puntos antes de tratarlos con mano dura . Esto es
tratarlos con amor.
Conclusión: Muchas veces es
bueno hablarles fuerte pero siempre debe ser con amor. Un ministerio
basado en amor es el que Dios quiere de ti y un ministerio basado en amor
es el que necesitan y buscan los jóvenes.
Tomado del Libro: Pasión por los jóvenes de Mauro Servín, Editorial
Clie. Mauro Servin http://www.angelfire.com/ma3/avivamiento1/index_.html
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